Cuando encuentras la inspiración, no sabes explicarte. Sientes esa impotencia que no te deja avanzar hacia lo que deseas, expresar, y eso es lo que me pasa a mí. Estoy constantemente rompiendome el coco, pensando de que escribir o incluso hablar y nunca llego a nada, tantas ideas atormentan mi cabeza y colapsan los pensamientos, haciendo que no pueda expresarme como yo quiero.
Ahora llegó el momento de decir que, cualquier estupidez que escriba haga bien o no, requiere esfuerzo porque me encanta escribir, el problema es que no me concentro.
-Experiencia de una adolescente.
Vamos destruyendo nuestra mente con tanta racionalidad, ya no se ama, ya no se tienen sueños, ni se persiguen palomas como cuando eras un niño. Ante todo, debemos sentir. Debemos ser lo que realmente queramos ser. Debemos ser como somos y no como quieren que seamos. No quiero cambiar nada en este mundo, solo busco un refugio.